A pesar de que en un primer momento el novio de Míriam quiso mirar a otro lado y prefirió esperar a que su novia salga de la casa para hablar y no querer hablar en su contra, a medida que pasan los días y la concursante sigue con juegos, roces, caricias y tonteos con Igor, la boda entre Míriam y su novio Miguel parece tener cada día menos sentido. Tanto es así que ella misma reconoce que si su novio está molesto no le presionará y entenderá que no quiera casarse. Lo que Míriam no sabe es que éste ya cansado y muy sufrido ha paralizado todo los preparativos previstos.
CHAT DE LA ERA GH:

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